Uno de los temas más importantes para la arqueología que se interesa por el estudio del presente, especialmente en las ciudades y las vías de comunicación, es le referente a la infraestructura, especialmente las señalizaciones. Estas nos dicen mucho sobre cómo se ordena una ciudad para regular el tráfico de personas, vehículos de transporte tanto público como privado y tanto colectivo como individual. Un breve recorrido por una ciudad, nos permite darnos cuenta de que hay zonas de la urbe muy bien señalizadas mientras que otras sufren graves carencias. Generalmente las primeras coinciden con los distritos en el que se localizan los grandes corporativos empresariales, las más importantes oficinas gubernamentales, los barrios residenciales y las zonas turístico comerciales. Por el contrario, las zonas mal señalizadas o carentes de señalización coinciden con las colonias y barrios populares. Entre más pobres sean, menor será la señalización y, consecuentemente, mas riesgoso el tráfico de vehículos y personsas e incluso animales. El mismo fenómeno se repite en lo relativo al mantenimiento de las señalizaciones. En las zonas populares, de bajos recursos económicos, el mantenimiento es prácticamente nulo y el deterioro notable, al grado de desaparecer por completo. El equipamiento y la señalización se convierte en una importante dato sobre como se dan en las ciudades las diferencias socioeconómicas, e incluso políticas, pues una colonia o barrio puede ser atendida o desatendida en función de sus posiciones políticas mayoritarias. Si estas se oponen a los del gobierno en turno, seguramente serán desatendidas, las autoridades tenderán a ignorar las necesidades de los habitantes de dicha colonia.
Algo muy similar sucede con las vías de comunicación, especialmente la autopistas y carreteras o caminos vecinales. Uno podrá encontrar que las autopistas tienden a estar muy bien señalizadas y equipadas, en tanto que los caminos lo estarán menos y los caminos aun menos. Y así podríamos hablar igualmente de lo que sucede en aeropuertos, puertos, estaciones de ferrocarril. Los recursos equipamientos y señalizaciones se centraran y se colocarán en las grades estaciones, terminales, y los paraderos y estaciones pequeñas tendrán mucho menos, a veces nada.
Entonces, la observación de la infraestructura, el equipamiento y señalización nos permitirán observar las diferencias socieoconómicas que acaban teniendo una concreción geográfica regional. Y siguiendo la metodología de Max Weber nos permitiría hacer una análisis comparativo cuyo resultado sería determinar un tipo ideal de la distribución política geográfica de la infraestructura, el equipamiento y la señalización, que es una adecuada manera de tener una radiografía de la producción y reproducción de la desigualdad social impuesta desde el poder político local (urbe municipio). Así, en esta tarea el trabajo arqueológico tiene mucho que aportar a través de su observación metódica y su recolección de datos en el campo (calle, plaza, avenida, colonia etc.) y su interpretación creativa de los mismos.
Este espacio está dedicado a la arqueología del transporte en general y del autotransporte en lo particular. Se pretende estudiar, investigar al transporte como un objeto social producido por y para los seres humanos. La idea fundamental es que el transporte es parte muy importante del patrimonio cultural e histórico de la sociedad y como tal debe ser reconocido, estudiado y conservado.
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