sábado, 1 de octubre de 2011

Sociología y transporte

Julien Feund dice en su libro "Sociología de Max Weber", refiriéndose al método comprensivo que propuso  el gran sociólogo alemán que, "Una maquina no interesa por sí misma a la sociología, sino sólo por las eventuales modificaciones significativas que introduce en los grupos humanos." (Freund, 1986, p. 83) Esta afirmación sin duda conecta a la sociología con la arqueología, especialmente la hoy llamada arqueología industrial, de la cual hemos propuesto una derivación a la que llamamos arqueología del transporte. Tanto en el caso de la sociología como en el de la arqueología, las maquinas, los instrumentos y los objetos en general, nos interesan en la medida en que de alguna manera éstos introducen algún tipo de cambio en las actividades, las costumbres y los usos que se dan al interior de la sociedad. nuestra condición de seres vivientes, con un cuerpo y organismo materiales, nos obliga a relacionarnos con otros seres humanos a través e nuestros cuerpos dentro de un contexto o ambiente igualmente material. Lo que supone una permanente dialética hombre-objeto, sean estos últimos naturales o artificiales, productos de la inteligencia y la acción constructiva humanas. Se trata de cosas que han sido creadas y fabricadas, artesanal o industrialmente con el fin de satisfacer las más variadas necesidades humanas, desde las más trascendentales hasta las más simples y vanales. A su vez, esos objetos creados ejercen un buen grado de influencia sobre el ser humano de manera constante y continua que se vuelve tan cotidiana que se tiende a olvidarse o minusvalorarse. Sin embargo, cuando ese objeto, maquina o instrumento nos falta de inmediato sentimos su ausencia y nos provoca algún tipo de reacción con el fin de compensar la carencia, sea buscar el objeto perdido, conseguir uno nuevo o, en el pero de los casos acostumbrarnos a su falta definitiva. Si bien esto es muy fácil de percibir a nivel personal con los bienes de uso cotidiano y las cosas queridas, también sucede a nivel social. La carencia de ciertos bienes públicos puede dar lugar al caos o el desorden. Un parao en los servicios de transporte puede inmovilizar toda una ciudad o región, dañando la economía y el desarrollo de las actividades socioculturales y médico asistenciales, con consecuencias incalculables. De ahí entonces que para el sociólogo sea tambien indispensable el estudio de las cosas y los objetos con los que convive el ser humano, y determinar el grado de influencia que éstos ejercen masiva y cotidianamente. Lo que nos lleva a afirmar la neesidad de que la sociología tenga como uno de sus colaboradores más cercanos a la arqueología, para entender el funcionamiento de la sociedad.
Como el tema de este blog son los transportes,  las cosas y objetos a los que nos referiremos son los medios de transporte y como éstos influyen a los grupos humanos, a las ciudades, regiones, a la sociedaden su conjunto.  así que lo que planteamos es un trabajo sociológico y arqueológio sobre esos objetos que llamamos transportes, para poder entender a nuestra sociedad y su dinámica cotidiana.

Freund, J. SOCIOLOGIA DE MAX WEBWER, Barcelona, Edic. Península/Homus sociologicus, 1986 

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